Sin embargo, la misteriosa chica de negro escondía un excelente as en la manga: toda su inteligencia. Hay quienes cuestionan su inteligencia, quienes dicen que simplemente lo ha tenido todo solucionado con unos padres ricos y más tarde un marido; pero yo no cuestiono su inteligencia: yo la afirmo. Se hizo hueco en un grupo de chicas más que exclusivo, y mira qué ¿casualidad? que triunfó. Conoció a un futbolista en una fiesta y lo convirtió en David Beckham. Numerosas han sido las publicaciones que han mostrado el cambio de Beckham con los años. Un chico sencillo, guapo, pero guapos hay muchos, que de pronto se convirtió en un sex symbol gracias un brillante cambio de look y a potenciar su imagen. Y eso es David Beckham, pura imagen. Una imagen creada, o por lo menos incitada por su esposa: Victoria. Pero Victoria no iba a ser menos, tras acabar de reformar a Beckham, tras crear al aparente hombre perfecto, esta femme-fatale ha creado tendencia.
A ella le gusta la fama y el poder, es evidente. Y le gusta la moda. Más bien le apasiona, ella misma lo afirma siempre que tiene ocasión. ¿Y qué mejor que ser famosa y menearte a tu antojo en el mundo que más te gusta? En su caso, la moda. Y es que a pesar de aparecer en listas de peores vestidas y demás, nadie puede negar que Victoria es un icono de la moda actual. Ella entró en la talla 0 y todas las inglesas quisieron hacerlo, incluso a costa de su salud. Ella se puso gafas XXL y todos se las pusieron. Ella se cortó el pelo y en las peluquerías empezó a escucharse eso de "córtamelo así, como la Victoria Beckham". Ella lanzó una línea de vaqueros, y ahora todos quieren unos Rock&Republic. Todo es ella y ella quiere que todo gire en torno a ella. Y no va por mal camino, la chica... Si no te importa la opinión, si te da igual que algunos te consideren la peor vestida mientras que millones te siguen y otros millones te imitan -y esta es, dicen, la mejor forma de adulación-; si lo que quieres es manejar a unos cuantos a tu antojo y lo que te apetece es ser un icono (un ejemplo, bueno o malo, pero un ejemplo): Victoria. Quiero decir, que Victoria ha alcanzado su cima, la "victoria" en cuanto a todo lo que quiere ganar.
Qué bien le va el nombre.








Y cabe recordaros que no todo el mundo tiene a David Beckham en su cama.










































