Por tercer año consecutivo me encuentro escribiendo un post sobre la alfombra roja de los Oscar. Ayer se celebró la 83ª edición de los Premios de la Academia en Los Ángeles, y allí multitud de celebrities se dieron cita en la que sin duda, es la gala con más glamour del año, aquella en la que deben lucir sus mejores galas –valga la redundancia-, sean o no realmente las mejores.
Empezaremos con la presentadora de la gala, Anne Hathaway. La actriz siempre destaca por sus buenas elecciones (y las de su estilista, Rachel Zoe), y en esta ocasión acudió a la gala de la mano de Valentino, en sentido metafórico y literal, pues el diseñador acudió con ella. Espectacular con este vestido rojo en palabra de honor. Natalie Portman tenía una difícil tarea al escoger vestido, pues era una de las protagonistas de la noche a la par que lucía un avanzado embarazo. Rodarte fue la firma que le vistió con este vestido púrpura con el que estaba guapísima. Otra de las nominadas, Nicole Kidman optó por Dior para esta prestigiosa alfombra. Lo cierto es que el vestido es bonito, pero no termina de convencerme, la actriz ha estado muchísimo más brillante en otras ocasiones y pienso que podría haber arriesgado más.
Catapultándose directamente a mi lista personal de mejor vestidas, la actriz Hilary Swank deslumbró con este vestido de Gucci con falda de plumas. Y de nuevo en la línea de mejor vestidas, Sandra Bullock escogió acertadamente un vestido rojo de Vera Wang. Sin embargo, Penélope Cruz (“nuestra Pé”), que siempre destaca entre las demás, no lo hizo tanto en esta ocasión. Además de haber cogido algunos kilitos en el embarazo y pasearse felizmente con Bardem sobre la alfombra, en lo que nos interesa, su estilismo, no estuvo especialmente radiante con su vestido de L’Wren Scott. No es que su vestido sea criticable, si acaso por su escote, pero es que nos ha acostumbrado a lucir tan despampanante en estas ocasiones que me quedo un poco fría por esta vez.
Vayamos ahora con un trío de rubias que apuestan por tonos claros, Gwyneth Paltrow concretamente por un vestido plateado de Calvin Klein, de esos que dices “es bonito pero podría ser mejor”. Y casi que le aplico la misma frase al Chanel de Michel Williams, más soso aún si cabe al ser mate y tener el mismo color de piel que ella. Y a veces el término “alta costura” no es suficiente para estar radiante, pues en la misma línea de “ni-fu-ni-fa” se encontraba Cate Blanchett con este vestido violeta de Givenchy Haute Couture.
Camila Alves estaba espectacular con un vestido de Dolce&Gabbana digno de una alfombra de Oscar, pues este año encuentro demasiada sencillez en líneas generales. Pese a ser negro, el escotazo y la falda con volumen le hacían destacar. Tan sólo echaba de menos algún collar llamativo en perlas, diamantes u oro, tal vez. Idéntico fallo el de Reese Witherspoon, que estaba perfecta con este Armani Privé bicolor de escote palabra de honor pero también le faltaba un buen collar. Y de negro también fue Maria Menounos, con un vestido asimétrico de Johanna Johnson, una elección afortunada.
Espectacular Halle Berry con un vestido de Marchesa con cola de tul y escote palabra de honor. Y de Monique Lhuillier, una firma que como sabéis me ha estado enamorando últimamente, iba Mandy Moore. Y no, no me decepcionó Monique, pues la actriz estaba asombrosa (y no sé si es manía mía pero yo también le habría puesto un collar para animar, aunque discretito). Sorprendida estoy todavía por la espantosa elección de Scarlett Johansson, lo cuál es inusual en ella, pero su Dolce&Gabbana tenía un exceso de transparencias –eso de que se vea el sujetador en la gala de más glamour del año no sé yo...- y la rubia actriz no se veía demasiado favorecida por el color del mismo.
Acceso directo a la galería de los horrores con Helena Bonham Carter, claro que esto en ella ya no nos sorprende e incluso esta vez se moderó un poco con este Colleen Atwood. Quien se alzó con el Óscar a Mejor Actriz Secundaria fue la actriz Melissa Leo, que lució un sencillo vestido blanco de flores de Marc Bouwer. Por su parte, la actriz Marisa Tomei escogió un vestido vintage couture de 1950 de Charles James, que ha sido bastante criticado pero yo en absoluto lo veo tan mal, más bien lo veo muy propio para los Oscar.
Con un vestido rojo demasiado sencillo de Calvin Klein desfiló por la alfombra la guapísima Jennifer Lawrence, mientras que el vestido escogido por su tocaya Jennifer Hudson, era el polo opuesto de este en cuanto a sencillez. Un vestido de Versace en rojo-anaranjado muy escotado y llamativo. Aprobada pero sin honores califico a Mila Kunis, muy sexy con este vestido violeta de Elie Saab.
En toda gala de premios parece ya un clásico que haya una niña nominada a actriz revelación. Esta vez era Hailee Steinfeld, de 14 años, y como en Estados Unidos ya sabemos que lo que se lleva para las niñas en estos eventos son lo que yo llamo look princesita, pues esto fue lo que ella escogió con un vestido de Marchesa, muy bonito la verdad. Amy Adams, al igual que Penélope Cruz, optó por L’Wren Scott pero con mayor acierto gracias a este vestido en azul marino. Tampoco quiso perderse la gala Sharon Stone, que acertó completamente con vestido asimétrico de Dior en negro.
Celine Dion optó por la sencillez con un vestido blanco de Armani Privé, mientras que Florence Welch se excedió en retro escogiendo desafortunadamente un Valentino amarillo. Cerrando mi repaso a la alfombra roja, no puedo dejar el maravilloso vestido azul de Christiane King que escogió la periodista Shaun Robinson.

Además, paralelamente Elton John celebró su fiesta benéfica contra el SIDA en la que celebrities como Jenna Uschkowitz, Heidi Klum, Hayden Panettiere, Emma Roberts y Paz Vega (de izquierda a derecha en la foto) disfrutaron del visionado de la gala. Como veis, casi parece que se pusiesen de acuerdo para vestir blanco, negro y plateado. Mención especial al vestido de J. Mendel de Kim Kardashian, fantástico realzando sus curvas.
Tampoco faltaron estrellas en la clásica fiesta de Vanity Fair. Selena Gómez y Justin Bieber acudieron por primera vez como pareja oficial a la fiesta, luciendo ella espectacular con un vestido rojo. Tampoco quisieron perderse la fiesta Naomi Watts, Taylor Swift, Eva Mendes y la diseñadora L’Wren Scott (de izquierda a derecha en la imagen). Además, esta fiesta contó con más diseñadores como Carolina Herrera, Donna Karan, Valentino o Diane Von Furstenberg.
También sobre esta otra alfombra se vio a Cameron Díaz, Liv Tyler, Madonna y su hija Lourdes, Jessica Biel y Elsa Pataky. Con Pe en los Óscar, Paz Vega en la de Elton John y Elsa en la de Vanity Fair, España tuvo representación en todos los escenarios de la noche.
En general, la alfombra roja de los Oscar me decepcionó un poco. Esperaba más glamour sobre ella, estilismos más arriesgados y más aciertos, incluso algunos de los vestidos lucidos en las fiestas paralelas llaman más mi atención. Hay demasiados vestidos que me resultan indiferentes, ni demasiado bonitos ni demasiado feos, pero gracias a Dios hay excepciones como Anne Hathaway, Mandy Moore, Hilary Swank o Sandra Bullock, de mis favoritas sin lugar a dudas. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Con cuáles os quedáis?



