Anoche al otro lado del charco se celebraban los Screen Actors Guild Awards, otros de esos premios de cine que nos permiten ir vislumbrando los posibles ganadores de los reyes de los premios, los Óscar. Además de esto, cómo no, pudimos ver todo un desfile de celebrities en Los Ángeles, así que me encomiendo a ver qué modelito lució cada una y, como siempre, compartir con vosotros mi opinión.
Después de ver a Angelina Jolie radiante en los Globos de Oro, pese a escoger un sobrio vestido negro de Jenny Packham anoche, creo que es difícil olvidar aquel vestido. La ganadora de la noche, Viola Davis, optó con gran acierto por un Marchesa palabra de honor, quizás demasiado amplio en escote, pero podemos pasar este detalle por alto compensándolo con lo bonito del vestido y el buen gusto para combinar los complementos. Siempre fantástica, una de las actrices de moda del momento, Emma Stone, se decantó esta vez por un Alexander McQueen en negro. Y si bien Givenchy Alta Costura fue la firma que hizo en los Óscar de 2010 que empezáramos a quedarnos con el nombre de Zoe Saldaña gracias al precioso vestido que lució entonces, dos años después es la misma firma la que le hace fallar sobre la alfombra roja.
Las “chicas Glee” nos dieron un disgusto detrás de otro en la alfombra roja de los Globos de Oro, pero al parecer han decidido rectificar en la medida de lo posible en estos premios, algunas más que otras, cómo no. Dianna Agron optó por un vestido de Carolina Herrera, con pocos complementos, quién sabe si por compensar los excesos de la anterior ocasión. Lea Michele escogió un Versace asimétrico con una imponente abertura lateral con la que nos mostró su lado más sexy. Naya Rivera comprendió a la perfección que, a veces, en la sencillez está el gusto, y así lo demostró con un vestido de Naaem Khan. La que no pareció aprender esto, fue su compañera de reparto Heather Morris, que optó por un diseño imposible de Masai Payan.
Kaley Cuoco, protagonista de “Big Bang Theory”, deslumbró a todos con un vestido de Romona Keveza de escote corazón en azul cielo. La actriz Amber Heard, imagen de Guess, optó por un Zac Posen con aberturas, sencillo y, a su vez, original. Se obró un milagro y Tilda Swinton no vistió de Haider Ackermann, diseñador amigo suyo del que siempre viste, quizás ya haya lucido la colección al completo y no le quedase otro remedio que apostar por Lanvin, con un vestido sencillo y viéndole lucir, al menos para mi gusto, mucho mejor que en otras galas. Por su parte, Sofía Vergara escogió un Marchesa muy en su línea: tonos fuertes y figura realzada.
Maria Menounos está donde una alfombra roja y unos flashes se hallen, por lo que no entiendo cómo todavía a veces es capaz de fallar en sus elecciones, pues solo por observación ya debería saber cómo acudir a cada evento, errando esta vez con un Dolce&Gabbana. La que sí parece haber aprendido mucho sobre estilo en los últimos tiempos es Kelly Osbourne, que si bien me he pasado la mayor parte de su existencia detestando sus elecciones, esta es la segunda vez consecutiva que aplaudo su estilismo, de Bagley Mischka, aunque sigo sin perdonarle ese tinte. Por su parte, Rose Byrne puso la nota de originalidad con un mono de Elie Saab, y cuando alguien viste de este diseñador, raro sería que yo dijese que no acertó. Michelle Williams, otra a quien no le perdono ese corte de pelo, le aplaudo sin embargo el vestido de Valentino que escogió.
Ashley Simpson optó sin demasiado acierto por un vestido de Jenny Packham con transparencias. Shaun Robinson escogió uno en rosa de Jack Guisso, aunque parece que no invirtió demasiado en peluquería. Stacey Keibler, pareja de George Clooney, se presentó impresionante en un vestido de encaje de Marchesa. Por último, Emily Blunt eligió con muchísimo acierto un vestido en verde con abertura lateral en la falda de Óscar de la Renta.
Bien, para mí esta gala ha sido de esas en que no sumamos nuevos estilismos a la galería de los horrores sin destacar especialmente ningún look. ¿Qué os ha parecido a vosotras? ¿Quiénes han sido vuestras favoritas?


Puntuación: 8. La línea juvenil de Dolce&Gabbana, D&G, que pronto se despedirá de nosotros, ubica su campaña en un puerto mediterráneo y el calor se hace sofocante con estos latin lovers que presenta la firma fotografiados por Giampaolo Sgura, el mismo fotógrafo que el de la campaña de su línea principal. Los colores, la luz y las prendas se llevan un notable.
Puntuación: 5. Con un reparto de lujo formado por Naomi Campbell, Kristen McMenamy, Karen Elson y Daphne Groeneveld, se podía esperar una campaña inigualable pero la elección de Roberto Cavalli, con Steven Meisel como fotógrafo, de realizar las fotos en un estudio ha dejado la campaña en una más de tantas.
Puntuación: 6. Con lo maravillosos que son los diseños de Elie Saab, una campaña con varias modelos podría haber resultado brillante. Sin embargo, optaron por dejar el protagonismo al completo a Karlie Kloss, con dos diseños de lo más similares (considerando la variedad de vestidazos que ofrece Saab), en unas fotografías correctas sin ser espectaculares de Cédric Buchet.
Puntuación: 6. La campaña de Bottega Veneta es como dos campañas. Con fotografías totalmente inconexas, por una parte encontramos a Karmen Pedaru, en unas preciosas fotografías frente al mar; y por otra parte encontramos a la misma modelo, Liya Kebede y Alex Cunha en unas fotografías de estudio que bien poco se parecen a las anteriores con dudosos estilismos. Las fotografías, de Jack Pierson.
Puntuación: 8’5. Las campañas de Tom Ford rara vez me decepcionan. Siempre nocturnas y con mucho glamour, esta vez el mismo diseñador se encarga de fotografiar a Mirte Maas y Mathias Berg.
¿Sucumbiréis al color del verano?
Puntuación: 8’5. La surrealista campaña de Prada ubica a cinco supermodelos, entre ellas Natasha Poly, en una gasolinera, con looks años 50 que, a conjunto con sus coches tuneados nos transportan directamente a Grease de la mano del gran Steven Meisel.
Puntuación: 8. Giuseppe Zanotti repite modelo y fotógrafo en una alianza longeva que da buenos resultados temporada tras temporada. Con Anja Rubik frente al objetivo e Inez&Vinoodh tras él, repiten también la fórmula de la pasada primavera: protagonismo absoluto a la modelo y un mar idílico que nos recuerda que es una campaña de verano. Muy sencilla, pero dando protagonismo a los zapatos, que es lo importante a fin de cuentas, y a la imponente modelo.
Puntuación: 6’5. Después de que a Miu Miu le llovieran las críticas por su campaña de la pasada temporada por ubicar a Hailee Steinfeld en la vía del tren, no es de extrañar que esta vez hayan optado por realizar las fotografías en estudio. Con unos colores vibrantes que contrastan con los tonos de la colección, Mia Wasikowska (protagonista de Alicia en el País de las Maravillas), nos presenta esta campaña a la que, sin embargo, le falta algo.
Puntuación: 10. Una campaña de verano en un paisaje paradisíaco, con las maravillosas prendas de la colección primavera/verano de Salvatore Ferragamo y con la espectacular Giselle Bundchen –que ha trabajado más que nadie esta temporada-, no podía salir mal. Y no ha salido mal, claro. No conocía al fotógrafo pero comprenderéis que, sin embargo, el nombre me resulte familiar, pues se llama Mikael Jansson.
Puntuación: 6’5. Vale que después de reiterados intentos de ser buen fotógrafo, Karl Lagerfeld lo haya conseguido por fin para la campaña de Chanel que ya os mostré en el anterior post, pero con Fendi volvemos a las andadas y la campaña podemos calificarla de correcta, aunque no de maravillosa. Con Arizona Muse, imponente new-face que bien podría habernos hipnotizado, no terminamos de encontrar el toque especial a esta campaña en la que, entre otras cosas, falla el peinado de la modelo.
Ya podemos ver la campaña de la línea más juvenil de Inditex, Bershka, para la próxima temporada. Una campaña enfocada precisamente a un público muy juvenil donde ellos apuestan por el total-denim y los colores flúor inundan las prendas de ellas.
También queda hueco para los tonos pastel, imprescindibles para la próxima temporada, aunque el flúor alcanza su máxima expresión, como podemos ver sobre estas líneas.
No faltan, como es habitual en esta tienda, las camisetas básicas de multitud de colores, en esta ocasión de sisa holgada.
Suéteres de rayas que de nuevo recurren al flúor y al estilo más desenfadado posible de una campaña que, para mi gusto, nos proporciona mucho menos de lo que podemos encontrar en las tiendas. Basta con ver en la tienda on-line las prendas de la colección primavera/verano para darse cuenta de que el estilista de la campaña no ha hecho un gran favor a Bershka. Ha abusado del flúor y de un estilo demasiado desenfadado cuando, en realidad, podemos encontrar también prendas más preppy o vestidos más sofisticados en su colección, de los cuáles no se ve ni una sombra en estas imágenes.
¿Otra imagen? Más de lo mismo: amarillo fosforescente como si alguien hubiese impregnado de subrayador los bocetos de esta colección.
Jessica Alba lució un Gucci lila, una gran elección para esta habitual de las alfombras rojas que rara vez nos decepciona. En cuanto a Natalie Portman, optó por un Lanvin rosa, bonito aunque esperaba más de esta actriz. Por su parte, Nicole Kidman escogió con acierto un vestido de Versace con tachuelas.
Estuvo sublime Angelina Jolie con su vestido bicolor, también de Versace, perfectamente combinado con un sencillo clutch rojo. No terminó de convencerme Mila Kunis enfundada en un vestido negro de Dior, mientras que Kate Beckinsale me entusiasmó con un vestido palabra de honor de Roberto Cavalli.
Las protagonistas de Glee acudieron al evento sin demasiado acierto ninguna de ellas. Lea Michele escogió un vestido con transparencias de Marchesa, Diana Agron uno en rojo de Giles Deacon y Naya Rivera un sencillo vestido de Vera Wang.
Charlize Theron optó por un vestido que, de no haber sido por su excesivo escote, habría sido maravilloso, un alta costura de Dior. No se veía muy favorecida a Kate Winslet con su Jenny Packham bicolor. Optó con acierto y discreción por Valentino la actriz Jessica Biel con un vestido de encaje.
Un vestido rojo es siempre llamativo, y lo sabe bien Reese Witherspoon, que pese a ir fantástica con su vestido de Zac Posen, no puedo evitar imaginármela aún más maravillosa de haber lucido un fino collar y un buen moño. Preciosa elección la de Heidi Klum con un vestido de Calvin Klein y collar de turquesas, una buena demostración de como un vestido simple puede convertirse en perfecto. Emma Stone se queda en “ni sí, ni no” con su elección, un vestido de Lanvin.
Salma Hayek, que presentó la gala junto a Antonio Banderas, se presentó muy elegante sobre la alfombra roja con un vestido de Gucci. La actriz Zoey Deschanel optó por un vestido de Prada y un look de aires sixties con el que estaba muy coqueta. También con tonos verdes pero mucho menos acertada iba Evan Rachel Wood, cual pavo real de Emilio Pucci.
Me gustaba el vestido de leopardo de Jason Wu que lució Michelle Williams, pero su peinado “a lo chico” distrae siempre mi atención de cualquier cosa bonita, ¡me gusta tan poco! Pero para contrarrestarlo, Claire Danes me deslumbró con un vestido en blanco y negro de espectacular escote trasero de J. Mendel. Freida Pinto eligió un vestido azul de Prada muy bien combinado con un collar de Chopard, fantástica.
Tilda Swinton, de quien últimamente observo cierta devoción por parte de blogs y revistas de moda que no comparto, no me gustó con su vestido con chaqueta de su amigo Haider Ackerman, diseñador que lució por enésima vez. Rooney Mara, la chica de moda, escogió un bonito vestido de Nina Ricci que terminó en un look soso por su ausencia de complementos. Y a estas alturas cómo sorprendernos de que Madonna escoja el peor look posible para acudir a cualquier evento, aún siendo el vestido de Reem Acra.