Hace algunas semanas recibí un e-mail muy especial en mi bandeja de entrada. Un e-mail que llevaba esperando desde hace muchísimo tiempo y es que ¡por fin iban a abrir una tienda Primark en Valencia! Sin embargo, ese e-mail contenía muchas más sorpresas de las que podía pedir. Me invitaban a descubrir su nueva tienda en el CC. Bonaire en su preinauguración, a puerta cerrada, sin agobios y, por si fuese poco, obsequiaban a las bloggers con ¡una tarjeta regalo! Por supuesto, nadie quiso perdérselo y allí estuvimos sin duda. Hoy os voy a contar mi fantástica experiencia Primark.
La mañana del miércoles 23 comenzaba en la Puerta de la Mar, punto de queda donde el bus privado que Primark había puesto a disposición de las bloggers nos recogería. Sobre estas líneas me podéis ver junto a las chicas de “Sun, coffee & style” y “Mistylo by Cris” en el camino de ida, donde no parábamos de especular sobre qué compraríamos. Algunas incluso reconocían que estaban nerviosas, pues llevaban mucho tiempo esperando este momento y querían dejar de hacer viajes a Castellón exclusivamente para comprar en Primark.
Llegamos puntualmente a Bonaire cerca de las diez y cuarto de la mañana. Nos sorprendió ver cómo cientos de personas ya hacían cola para descubrir la nueva tienda que se instalaba en el centro comercial dos horas antes de su apertura oficial. No obstante, se preocuparon de entretenerles con un espectáculo de zancudos y un incansable speaker animando a todos los que aguardaban su apertura bajo el sol. Entramos por la puerta secundaria y, sobre estas líneas, podéis ver la primera imagen que tuve de la tienda. ¡Gigantesca! Y es que tiene ni más ni menos que 3.300 metros cuadrados.
A continuación nos invitaron a un desayuno con cupcakes, pastel de zanahoria, sándwiches, zumos variados... Todo muy inglés, pues la firma nació en las islas británicas. De hecho, yo misma descubrí Primark en uno de mis viajes a Inglaterra. La primera vez que estuve en una tienda de la cadena, en Exeter, llegué al probador con 16 prendas que probarme, ¡quería todo! No obstante, la dependienta me guardó las prendas mientras me las probaba de seis en seis.
Después, una señora muy elegante se posó tras un estrado. Era Breege O’Donoghue, directora del consejo de administración de Primark. Esforzándose por pronunciar su mejor español, nos dio un discurso inaugural en petite comité –pues más tarde lo repitió de cara al público- con el cuál celebraba la apertura de la tienda número 27 de Primark en España y nos explicaba la filosofía de la marca: “ponte guapa, paga menos”. Así lo ejemplificó con mucha gracia comentando que el vestido que lucía costaba sólo 17€, lo cuál suscitó la sonrisa de los asistentes.
Finalizado el discurso, nos obsequiaron con la bolsa que veis sobre estas líneas y continuamos con nuestro desayuno durante un ratito, aunque todas ansiábamos poder ir a comprar, ya que las prendas que nos rodeaban eran para unas bloggers de moda lo que la manzana a Eva: pura tentación.
Y esta tentación de la que os hablaba se hallaba incrementada por el contenido de la bolsa en cuestión. El vale regalo del que os hablaba anteriormente, ¡50€ para gastar en Primark! En una tienda en la que el low-cost se eleva hasta su máxima expresión, ya os podéis imaginar lo muchísimo que dio de sí la tarjeta, aunque esto es algo que os mostraré más tarde.
Las compras tuvieron que esperar dado que nos encontrábamos en territorio desconocido. Para ello Mar Morón, directora de moda en Primark España y Portugal, nos acompañó en un recorrido explicativo por la gran tienda. En la planta baja, la moda femenina. Ropa, accesorios, bikinis, lencería, calzado y belleza... ¡todo lo podemos encontrar en Primark! En la planta superior, moda infantil, juguetes, decoración y moda masculina.
Finalizado esto, tuvimos tiempo de dar mil vueltas a la tienda en busca de nuestras compras. Teníamos el privilegio de comprar a puerta cerrada y escoger lo que quisiéramos, una sensación que a todas nos hizo sentir como auténticas celebrities. Claro, que lo difícil era escoger con qué quedarnos, ¡no podíamos dejar la tienda vacía antes de su apertura!
Y mientras tanto, la cola en el exterior crecía hasta alcanzar las puertas del centro comercial. La expectación era total y quedé alucinada con la cantidad de gente que aguardaba para poder tener su momento Primark.
Por fin llegó el momento y el director de Primark en España, José Luis Martínez de Larramendi, cortaba la cinta inaugural acompañado de la alcaldesa de Aldaia, Carmen Jávega.
Afortunadamente, antes de que todo el mundo pudiese conocer la nueva tienda, nosotras inaugurábamos otra cosa: ¡la caja! Y es que fuimos las primeras en efectuar nuestras compras en este local, en el que sin duda a sus 110 empleados no les faltó trabajo durante toda la jornada.
La imagen que precede a estas líneas es el resultado obvio de lo que os contaba anteriormente: una gran suma de personas aguardaban a las puertas y la cinta inaugural quedó cortada. ¿Conclusión? ¡Estampida de fashionistas! Un momento que yo creía que sólo sucedía en las noticias el 7 de enero, pero ¡no! Primark consiguió revivirlo en pleno mes de mayo.
Y justo cuando todo esto sucedió, nosotras ya salíamos con nuestras bolsas de la tienda para que el bus nos regresase a casa. Os aseguro que fue todo un reto atravesar toda esa marea de gente a contracorriente, pero fue genial llegar al bus y compartir con otras bloggers lo que habíamos comprado unas y otras.
Sobre estas líneas veis dos de las primeras cosas que escogí. Una camiseta básica en tono rosa flúor (6€) y unos shorts de estampado étnico (9€). Dos prendas de tendencia, que bien puedo lucir en conjunto o por separado, ¡y sólo 15€!
Siguiendo con las tendencias, pronto me conquistó esta falda de flores, que cuesta 7€, y también me combina con el top rosa. ¿Qué look os gusta más?
Para ir a clase y que quepan las carpetas dentro, para una escapadita de fin de semana o simplemente porque me gustan los maxibolsos, no pude resistirme a éste en color crudo (11€).
En cuanto a complementos, me llevé estas dos gafas de sol. Las rosas para esas fiestas de verano que terminan por la mañana, 1’50€. Las negras, tipo “ojo de gato”, toda una tendencia en cuanto a eyewear, 3€. También me conquistaron estos pendientes de plumas (3€), que con un buen recogido lucirán fantásticos. El otro artilugio que véis sirve para realizar tupés y cardados fácilmente y me costó solo 2€. Lo tienen en diferentes tonos, para que escojas el que más se parezca a tu pelo.
Por último, también pasé por la sección de lencería para llevarme este pijama en rosa y leopardo por 6€. Y es que, ¿quién no ha compartido apartamento con amigas en vacaciones? Yo, desde luego, lo hago todos los veranos y la que es presumida, ¡también quiere serlo para dormir!
Sin duda mi experiencia Primark se ganó con creces un diez. No puedo hacer más que agradecer al personal todo el empeño que pusieron en ello en todo momento. Y bien, ¿qué os ha parecido a vosotros? ¿Tenéis Primark en vuestra ciudad? Y en cuanto a las valencianas, ¿ya habéis pasado?

Con la llegada del verano a casi todas nos apetece aportar un poquito de color al armario, especialmente con la tendencia de los tonos flúor tan en alza (como la camiseta de Pull&Bear). No obstante, optar por las flores es también una apuesta segura en cuanto a color y tendencias, y si estas son tropicales ¡todavía más! Además, en Stradivarius encontramos la tendencia tail-hem en formato vestido y en H&M nos presentan el estampado pañuelo que D&G ha devuelto a la vida esta temporada de la con unos shorts de lo más veraniegos y originales que seguro que resaltan nuestro bronceado.
Claro que si hablamos de tendencias en cuanto a colores, los tonos pastel parecen consolidados como reyes de la temporada. Esta tendencia fue propulsada por la colección de Louis Vuitton, que también vemos reflejada en los patrones y brocados de algunas prendas como la falda de Blanco o la blusa de Stradivarius que se muestran sobre estas líneas. Por cierto, que esta blusa haría un look perfecto con los shorts tie-dye –otra tendencia- también en pastel de la misma tienda. Para completar el look, el bolso tricolor de tonos pastel de Blanco se presenta perfecto. Y si además queremos originalidad, ¿no os encanta el clutch-sobre de Blue Q? Por último, después del éxito que cosecharon las estrellas de mar en anillos, pulseras y pendientes de la mano de Bimba&Lola y Blanco, la firma low-cost las recupera una vez más en forma de collar, creando un complemento perfecto para el verano.
Y ahora llegamos a vuestro blog favorito del año. Los cinco nominados eran fantásticos (modestia aparte, ya sé que los escogí yo), pero alguno de ellos tenía que ser vuestro favorito y el ganador, con un flamante 51,16% de los votos, ha sido... ¡
Kirsten Dunst fue fiel a su estilo y estuvo brillante con su look de Rodarte, que solo ella podría ponerse y lucir así de bien. También acertó con su vestido de alta costura de Giambattista Valli la actriz Amy Adams. Y continuando con esta línea de acierto, estuvo maravillosa Diane Kruger, con un precioso vestido de Prada al que esta foto no le hace justicia, ya que por cuestiones de espacio he tenido que cortar la gran cola que lo acompaña. También una de mis favoritas de la noche fue Rosie Huntington-Whiteley, de Burberry.
El caso de
Fuera las supersticiones y el amarillo apareció en la alfombra roja. La modelo Coco Rocha sorprendió a todos con sus mechas rosas y su estrambótico look, pero en cambio a mí, que suelo odiar esta clase de estilismos, me convenció su manera de lucir este look vintage de Givenchy. Me gustó mucho January Jones, con vestido de Versace, y me resultó curioso que luciendo también un vestido amarillo, con peplum y palabra de honor, el look de Solange Knowles, vestida de Rachel Roy, pudiera ser tan distinto. Estaba muy bien, pero le faltaba un collar, como hizo January. También apostando por palabra de honor y peplum, pero esta vez en naranja, Emma Roberts llevó mejor el nombre de Escada que la mismísima Heidi Klum. (Es cierto, no era difícil esta vez).
El vestido de Anja Rubik, de Anthony Vaccarello, se excedía en aberturas, pero si a ello le sumamos la grimilla que da tan huesuda cadera, el desastre es absoluto. Sin embargo a Ivanka Trump no le sobraba el juego de aberturas de su escote, pues estuvo maravillosa con su vestido de Peter Pilotto, uno de mis favoritos. Camila Belle no estuvo mal tampoco, vestida por Ralph Lauren. No defendió con tanto éxito su vestido de Dior Marion Cotillard, quien se quedó algo sosa pese a no ser feo el vestido.
También le faltaba “algo” al Michael Kors de Hilary Swank, pero todo es perdonable cuando se pone al lado Florence Welch, con un McQueen que nunca debió ser confeccionado por si a alguien se le ocurría ponerselo. Mucho más normal, pero bien bonito, era el Marchesa de Sofía Vergara. Pero seguimos con el desastre, y es que resulta difícil pensar que Rachel Zoe sea una de las estilistas más codiciadas viendo su look, de su propia firma.
Aprobado justito para Claire Danes y su vestido de J. Mendel. Y en el caso de Vera Wang casi da igual su estilismo, porque lo que se hace verdaderamente necesario comentar es que como siga adelgazando, se va a volver transparente. Parece tan desnutrida que solo entran ganas de invitarle a un Big Mac, y bien grande. En cuanto a Christina Ricci, su look tuvo mucho mérito, pues no me diréis que para ponerse semejante vestido –de Thakoon- y creerse que estás estupenda no tiene mérito. La que sí que estaba verdaderamente estupenda era Jessica Stam, con vestido de Dior.